Trastornos de la Alimentación: ¿Cómo pueden ayudar los profesionales de nutrición?

Los trastornos de la alimentación son complejos y pueden afectar a cada persona de una forma diferente, y por eso, los profesionales de nutrición tienen un rol muy importante en el tratamiento de un cliente y en su plan de recuperación. A pesar de que ningún cliente es igual al otro, hay algunas maneras en las que tú, como profesional de nutrición, puedes ayudarlos desde el punto de vista nutricional y estar allí para ellos.

Los trastornos de la alimentación son un grave problema de salud que deben ser tratados con especial atención. Teniendo en cuenta que estos están relacionados con la ingesta nutricional y la dieta, el papel de los profesionales de nutrición es vital durante todo el proceso de recuperación.

Cómo profesional de nutrición, puedes enseñarle a tus clientes cómo reconocer las principales diferencias entre hambre física y señales de saciedad, ayudarlos a reparar o construir una buena relación con la comida, y asegurar su ingesta de calorías y nutrientes que necesitan a través de un plan de alimentación personalizado.

Estas cosas, entre otras, hacen que tu papel sea importante y necesario en la recuperación de un cliente. Pero, ¿De qué otras formas puedes ayudar?, y ¿Qué debes saber antes de aceptar a un cliente con trastorno de la conducta alimentaria?

Antes de discutir cómo tú, profesional de nutrición, puedes ayudar con los trastornos de la conducta alimentaria, veamos qué es un trastorno de la conducta alimentaria, así como algunos de los más frecuentes que puedes encontrar.

Comprender los trastornos de la conducta alimentaria

Un trastorno de la conducta alimentaria se define como una enfermedad mental grave, donde todo lo relacionado con la alimentación, el ejercicio, el peso y la imagen corporal se convierten un una preocupación poco saludable [11].

Mientras que la causa exacta de los trastornos de la conducta alimentaria es aún desconocida, diversas investigaciones sobre el tema indican algunos factores que pueden contribuir. Estos son:

  • Genética: Tus genes pueden tener un papel cuando se trata de trastornos alimentarios. Algunas investigaciones han estudiado gemelos y los resultados muestran que si uno de los gemelos llegara a tener un trastorno de la alimentación, el otro tendría un 50% de probabilidad de desarrollar uno también [1].

  • Personalidad: Ciertas características de la personalidad (neuroticismo, perfeccionismo, e impulsividad) están comúnmente ligados a un mayor riesgo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria [1].

  • Cultura: La presión social y la preferencia cultural por la delgadez, aunado a la exposición excesiva a las redes sociales, pueden conducir a un trastorno de la conducta alimentaria [1, 2].

  • Estructura y biología del cerebro: Aunque hasta el día de hoy no haya mucha información sobre este tema, algunos estudios sugieren que los niveles de serotonina y dopamina pueden ser un factor importante en el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria [3].

Tipos de trastornos de la conducta alimentaria

Los profesionales de nutrición deben conocer las diferentes formas de trastornos de la conducta alimentaria que existen antes de intentar tratar o lidiar con cualquier cliente. A continuación, te indicamos los más comunes.

Anorexia Nerviosa

Este es el trastorno de la alimentación más conocido, donde la persona tiene una percepción errónea de su imagen corporal (con tendencia al sobrepeso), incluso cuando tienen un peso peligrosamente bajo. Tiende a desarrollarse en la adolescencia y la adultez temprana, y suele afectar más a las mujeres que a los hombres [4]. Los síntomas más comunes pueden incluir:

  • Patrones de alimentación restringidos;

  • Temor intenso a ganar peso;

  • Imagen corporal distorsionada;

  • Bajo peso extremo.

Las personas que sufren de anorexia nerviosa suelen eliminar uno o varios tiempos de comida con la idea de minimizar la ingesta calórica, o, por el contrario, realizar acciones que aumenten el gasto energético, generalmente haciendo ayuno, dietas extremas y/o ejercicio físico intenso y excesivo. Si no se trata, la masa ósea de la persona afectada puede disminuir drásticamente, las uñas y el cabello tendrán una apariencia quebradiza y débil, y podría llegar a desarrollar problemas asociados a la fertilidad. En los casos más severos, puede ocurrir una falla de los órganos vitales, como el corazón o el cerebro [4].

Bulimia Nerviosa

Este es otro trastorno de la alimentación muy conocido e igualmente, tiende a desarrollarse a lo largo de la adolescencia y los primeros años de la edad adulta. Las personas con esta enfermedad frecuentemente ingieren grandes cantidades de alimentos en un corto período de tiempo hasta que resulta doloroso. Luego, a menudo eligen purgarse para aliviar la incomodidad y perder las calorías consumidas. Algunos síntomas comunes incluyen:

  • Episodios recurrentes de atracones;

  • Purgas recurrentes para evitar cualquier aumento de peso o aporte calórico;

  • Autoestima exageradamente influenciada o dependiente de la imagen corporal.

Suelen sentir distintos efectos secundarios como dolor de garganta, malestar estomacal, deshidratación y trastornos hormonales [5]. Aunado a esto, quien lo sufre tiene un mayor riesgo de ocasionar de forma permanente daños en el estómago, los intestinos y el esófago.

Trastorno por atracón

Este es uno de los trastornos de la alimentación más comunes y puede desarrollarse en cualquier momento de la vida. Las personas afectadas tienen síntomas similares a los de la bulimia, pero no restringen las calorías ni se purgan para compensar los atracones. Los síntomas comunes incluyen:

  • Comer grandes cantidades de alimentos rápidamente, incluso si no tienen hambre;

  • Sentimientos de vergüenza, disgusto y culpa al pensar en su comportamiento;

  • Pueden no tender tendencia a vomitar o purgarse con tanta frecuencia, pero si a realizar ejercicio excesivo.

Las personas con este trastorno suelen tener sobrepeso u obesidad, lo que puede aumentar su riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2 [6].

Pica

Este trastorno de la alimentación consiste en comer cosas que no se consideran alimentos, como hielo, tiza, jabón, maicena y papel. Esto se observa con mayor frecuencia en niños, mujeres embarazadas y personas con discapacidades mentales [7]. Dependiendo de lo que ingieran, esto podría ser fatal o causar envenenamiento, infecciones y lesiones internas.

¿Cómo pueden ayudar los profesionales de nutrición?

Al trabajar con clientes que sufren de trastornos de la alimentación, es importante que desarrolles una estrecha y sólida relación con la persona en cuestión, debido a su alto riesgo de recaída.

Es necesario crear un sentimiento de confianza con los clientes para garantizar que se sientan seguros, apoyados y alentados, mientras cumplen con sus necesidades nutricionales y dietéticas.

A continuación, tienes algunas formas en que los profesionales de nutrición pueden participar en el tratamiento de trastornos alimentarios y en el proceso de recuperación.

1. Monitorear el peso

Una buena parte de la recuperación de los trastornos de la alimentación, es que profesionales de nutrición ayuden al cliente a recuperar un peso saludable. Si bien esto puede variar entre cada cliente, algunos estudios indican que un aumento de peso de 0,5 a 1 kg por semana puede ser beneficioso y ayudar a restablecer la menstruación [9].

Sin embargo, no todos los clientes se sentirán cómodos viendo su peso; en este caso, puedes "pesarlos a ciegas" cubriendo el número en la báscula o pidiéndoles que miren hacia atrás durante este proceso. Mientras que registrar el peso es útil para el proceso de recuperación, no es el único parámetro para el éxito.

2. Crear planes de alimentación personalizados

Independientemente del tipo de trastorno de la alimentación que tu cliente tenga, puedes ayudarle a alcanzar sus necesidades calóricas y nutricionales a través de la creación de planes de alimentación [8].

Al crear un plan personalizado debes asegurar que tu cliente haga comidas pequeñas y frecuentes, que sean ricas en fibra y nutrientes de calidad, haciendo énfasis en el aporte de ácidos grasos de calidad [10].

Dependiendo del cliente, puedes recomendar suplementos o multivitamínicos para que este pueda alcanzar sus necesidades nutricionales.

Además, puede que quieras que tu cliente evite la cafeína (ya que puede disminuir el apetito) y los alimentos que contengan lactosa, porque esto puede ocasionar malestar estomacal; sin embargo, estas recomendaciones siempre dependerán de las necesidades de tu cliente y del trastorno de la alimentación específico.

3. Normaliza los patrones de alimentación

Quienes sufren de un trastorno alimentario suelen tener muchos pensamientos negativos con relación a la comida, así que, como profesional de nutrición, tienes el papel de ayudar a que tus clientes empiecen a pensar en "comida como combustible" en vez de "comida como enemigo", y de ayudarles a comprender las diferencias entre hambre física y señales de saciedad.

Teniendo en cuenta que mucha gente que sufre estos trastornos siente culpa o vergüenza con ciertas comidas, puedes ayudar a tus clientes a entender que la comida proporciona sustento y placer, enfatizando que "toda comida es buena comida".

A medida que vayan teniendo más sesiones y consultas, también puedes ayudar a tu cliente a estar más cómodo con actividades relacionadas con la comida (cocinar, hacer la compra, o comer fuera).

4. Trabaja con otros profesionales de salud

Dependiendo de la severidad del trastorno alimentario de tu cliente, puede que necesiten de distintos niveles de atención, como tratamiento hospitalario o apoyo psicológico

Como profesional de nutrición, colaborarías con otros profesionales de salud para asegurar que las necesidades de tu cliente se cumplen. Estas necesidades pueden exigir cuidado constante o sesiones una vez a la semana.

Resumen

Los trastornos de la alimentación son complejos y pueden afectar a cada persona de formas diferentes. Los profesionales de nutrición tienen un rol importante en ayudar a los clientes a reparar su relación con la comida, normalizar patrones de alimentación, y alcanzar un peso saludable. Esto, entre otras cosas, hacen con que tu papel tenga una función vital para aquellos que sufren de trastornos de la conducta alimentaria y puedan recuperarse.


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Referencias:

  1. Culbert, K. M., Racine, S. E., & Klump, K. L. (2015). Research Review: What we have learned about the causes of eating disorders - a synthesis of sociocultural, psychological, and biological research. Journal of child psychology and psychiatry, and allied disciplines, 56(11), 1141–1164.

  2. Keel, P. K., & Klump, K. L. (2003). Are eating disorders culture-bound syndromes? Implications for conceptualizing their etiology. Psychological bulletin, 129(5), 747–769.

  3. Marsh, R., Stefan, M., Bansal, R., Hao, X., Walsh, T., Peterson, B. (2013). Anatomical Characteristics of the Cerebral Surface in Bulimia Nervosa. Biological Psychiatry, 77(7), 616-623.

  4. Nagl, M., Jacobi, C., Paul, M., Beesdo-Baum, K., Höfler, M., Lieb, R., & Wittchen, H. U. (2016). Prevalence, incidence, and natural course of anorexia and bulimia nervosa among adolescents and young adults. European child & adolescent psychiatry, 25(8), 903–918.

  5. NIMH Information and Publications/ (2021). Eating Disorders. National Institute of Mental Health.

  6. Kyrou, I., Randeva, H. S., Tsigos, C., Kaltsas, G., & Weickert, M. O. (2018). Clinical Problems Caused by Obesity.

  7. Advani, S., Kochhar, G., Chachra, S., & Dhawan, P. (2014). Eating everything except food (PICA): A rare case report and review. Journal of International Society of Preventive & Community Dentistry, 4(1), 1–4.

  8. Ozier, A. D., Henry, B. W., & American Dietetic Association (2011). Position of the American Dietetic Association: nutrition intervention in the treatment of eating disorders. Journal of the American Dietetic Association, 111(8), 1236–1241.

  9. Halmi KA. Classification, diagnosis and comorbidities of eating disorders: a review. In: Maj M, Halmi K, Lopez-Ibor JJ, Sartorius N, eds. Eating Disorders. Vol 6. England: John Wiley and Sons Ltd; 2003:1-33.

  10. American Dietetic Association. Nutrition Care Manual. Anorexia nervosa: nutrition prescription. Accessed January 14, 2022

  11. Eating disorders explained. Eating Disorders Victoria. (2021, July 8). Retrieved January 14, 2022.